Introducción
En esta unidad se abordan los procedimientos y herramientas necesarios para comprobar el correcto funcionamiento de los componentes de un sistema informático, tanto en el arranque como en condiciones normales de uso, interpretando los resultados obtenidos para la detección de averías.
En un entorno real (aula, taller o empresa), muchas incidencias se detectan en los primeros minutos:
el equipo no arranca, no muestra imagen, reinicia de forma aleatoria, se calienta en exceso o el disco empieza
a fallar. Para resolverlas con eficacia necesitamos un método: observar síntomas, ejecutar pruebas,
interpretar resultados y aplicar acciones correctivas.
Trabajaremos con un enfoque práctico y ordenado: comprobaciones iniciales, testeo por componentes, pruebas
durante el arranque y diagnóstico desde el sistema operativo. El objetivo es llegar a conclusiones basadas en
evidencias y no en suposiciones.
Objetivos de la Unidad:
- Conocer el procedimiento POST y sus mensajes de error.
- Utilizar adecuadamente herramientas de verificación y testeo.
- Interpretar resultados de pruebas y diagnóstico del equipo.
1. POST (Power-On Self-Test)
El POST (Power-On Self-Test) es el primer proceso que se ejecuta al encender un equipo informático. Su función es comprobar que los componentes hardware esenciales funcionan correctamente antes de iniciar la carga del sistema operativo.
¿Qué es el POST?
El POST es gestionado por la BIOS o UEFI y se ejecuta automáticamente cada vez que encendemos el equipo. Durante este proceso se realiza una verificación básica del hardware imprescindible para que el sistema pueda arrancar con normalidad.
Si el POST detecta un error grave, el equipo detiene el arranque para evitar daños mayores o un funcionamiento inestable del sistema.
Fases básicas del POST
- Inicialización del procesador (CPU).
- Comprobación de la memoria RAM.
- Verificación de la tarjeta gráfica.
- Detección de dispositivos de almacenamiento.
- Inicialización de periféricos básicos.
Mensajes y errores del POST
Cuando el sistema detecta un problema durante el POST, informa al usuario mediante diferentes mecanismos, dependiendo del momento en el que se produce el fallo.
- Mensajes en pantalla, si la tarjeta gráfica ha sido inicializada.
- Códigos acústicos (beep codes) emitidos por la placa base.
- LEDs o displays de diagnóstico en placas base modernas.
Fallos más habituales
- Memoria RAM mal instalada o defectuosa.
- Tarjeta gráfica no detectada.
- Disco duro o SSD no reconocido.
- Problemas de alimentación.
- Errores de teclado u otros periféricos básicos.
Interpretación de códigos POST
Los códigos acústicos varían según el fabricante de la BIOS o UEFI, pero suelen indicar fallos en componentes críticos como la memoria RAM, la tarjeta gráfica o el procesador.
Para una correcta interpretación es imprescindible consultar la documentación del fabricante de la placa base.
Actuación ante un error de POST
Ante un fallo durante el POST, el técnico debe seguir un procedimiento ordenado para localizar la avería de forma eficaz:
- Apagar el equipo y desconectarlo de la corriente.
- Revisar conexiones internas y externas.
- Comprobar los componentes uno a uno.
- Consultar los códigos POST del fabricante.
Un diagnóstico correcto en esta fase permite ahorrar tiempo y evita sustituciones innecesarias de componentes que funcionan correctamente.
2. Herramientas de diagnóstico de hardware
Las herramientas de diagnóstico de hardware permiten comprobar el estado físico y funcional de los distintos componentes de un equipo informático. Su uso es fundamental para detectar averías, prevenir fallos y confirmar si un componente funciona correctamente.
Tipos de herramientas de diagnóstico
Existen diferentes tipos de herramientas de diagnóstico de hardware, que se pueden clasificar según el momento en el que se utilizan o el soporte desde el que se ejecutan.
- Herramientas integradas en BIOS/UEFI.
- Herramientas software ejecutadas desde el sistema operativo.
- Herramientas externas arrancadas desde USB o CD.
- Herramientas específicas del fabricante.
Estas herramientas permiten realizar comprobaciones básicas sin necesidad de desmontar completamente el equipo.
Diagnóstico desde BIOS/UEFI
Muchas placas base incluyen utilidades de diagnóstico accesibles desde la BIOS o UEFI, que permiten comprobar el estado del hardware antes de que se cargue el sistema operativo.
- Detección de CPU, memoria RAM y discos.
- Monitorización de temperaturas.
- Comprobación de voltajes.
- Pruebas rápidas de funcionamiento.
Este tipo de diagnóstico es especialmente útil cuando el sistema no arranca correctamente.
Herramientas de diagnóstico por componente
Existen utilidades específicas para comprobar el funcionamiento de cada componente de forma individual, permitiendo aislar el origen de una avería.
- Test de memoria RAM.
- Pruebas de estabilidad del procesador.
- Diagnóstico de tarjetas gráficas.
- Comprobación de discos duros y SSD.
Estas pruebas suelen ser más exhaustivas y requieren mayor tiempo de ejecución.
Interpretación de resultados
El uso de herramientas de diagnóstico no es suficiente si no se interpretan correctamente los resultados obtenidos.
- Identificar errores críticos y advertencias.
- Diferenciar fallos puntuales de problemas persistentes.
- Comparar resultados con valores normales.
- Decidir si es necesaria la sustitución del componente.
Un diagnóstico correcto permite actuar con precisión y evitar cambios innecesarios de hardware.
3. Verificación y testeo de hardware
La verificación y el testeo de hardware consisten en comprobar, mediante un procedimiento ordenado, que los componentes del equipo funcionan correctamente. El objetivo es localizar fallos, confirmar síntomas y aislar el componente que provoca la avería, evitando cambios innecesarios.
3.1. Procedimiento de verificación (método de trabajo)
Antes de ejecutar herramientas de test, conviene seguir un método básico para no perder tiempo y no generar nuevas averías durante la manipulación.
- Observación del síntoma: ¿arranca? ¿hay imagen? ¿reinicia? ¿hace ruido? ¿se calienta?
- Comprobación visual: cables, conectores, ventiladores, polvo, olores, componentes sueltos.
- Comprobación de alimentación: cable de corriente, fuente, interruptor, conectores ATX/CPU.
- Configuración básica: BIOS/UEFI, orden de arranque, valores por defecto si procede.
- Prueba por aislamiento: arrancar con lo mínimo imprescindible (CPU + RAM + vídeo + disco si hace falta).
Este procedimiento reduce el “ensayo-error” y ayuda a llegar a conclusiones basadas en evidencias.
3.2. Buenas prácticas durante el testeo
Durante el diagnóstico, es importante trabajar de forma segura, registrando cambios y evitando pruebas que puedan dañar el equipo.
- Usar pulsera ESD o descargar electricidad estática antes de tocar componentes.
- No forzar conectores ni módulos de RAM.
- Realizar cambios de uno en uno (si cambias varias cosas a la vez, no sabrás qué lo solucionó).
- Anotar resultados: test realizado, tiempo, errores, temperaturas, comportamiento.
- Vigilar temperaturas y ruidos (ventiladores, coil whine, chasquidos en discos mecánicos).
Una buena práctica profesional es dejar constancia del proceso (mini informe de diagnóstico).
3.3. Testeo por componentes (qué comprobar)
Para localizar la causa de una avería, se realizan pruebas específicas por componente. Las más habituales son:
- RAM: errores de lectura/escritura, módulos defectuosos, ranuras dañadas.
- CPU: estabilidad bajo carga, temperaturas y throttling.
- GPU: artefactos, cuelgues en carga, problemas de drivers (a validar en Punto 5).
- Almacenamiento: sectores defectuosos, SMART, velocidad anómala.
- Placa base: pitidos POST, LEDs, puertos defectuosos, condensadores.
- Fuente de alimentación: reinicios, apagados, voltajes inestables.
Lo ideal es combinar pruebas rápidas con pruebas más largas cuando los fallos son intermitentes.
3.4. Conclusiones: cuándo sospechar y qué decisión tomar
Tras las pruebas, debemos interpretar el resultado y decidir qué acción aplicar. No siempre un “fallo” implica sustitución inmediata: puede ser configuración, temperatura o conexión.
- Error reproducible en un test → alta probabilidad de componente defectuoso.
- Temperaturas elevadas → revisar pasta térmica, ventilación y limpieza.
- Reinicios aleatorios → sospechar de fuente, temperatura o placa base.
- Fallo tras manipular → revisar conexiones, RAM mal encajada o cables sueltos.
- Rendimiento bajo sin errores → revisar configuración y pruebas de software (Punto 5).
El objetivo final es llegar a una decisión técnica: reparar, reconfigurar, sustituir o ampliar.
4. Verificación y testeo en el arranque
La verificación y el testeo en el arranque permiten detectar fallos antes de que se cargue el sistema operativo. Es una fase clave del diagnóstico, ya que muchos problemas de hardware o configuración se manifiestan en los primeros segundos de encendido del equipo.
4.1. Comprobaciones iniciales en el arranque
Antes de ejecutar herramientas avanzadas, es importante observar el comportamiento del equipo durante el arranque y realizar comprobaciones básicas.
- ¿El equipo enciende y se mantienen los ventiladores?
- ¿Se muestra imagen en pantalla?
- ¿Aparecen mensajes de error o códigos POST?
- ¿El equipo se reinicia o se apaga solo?
- ¿Se detectan correctamente los dispositivos?
Muchas averías pueden diagnosticarse únicamente observando esta fase inicial del encendido.
4.2. Arranque con medios externos
Cuando el sistema operativo no arranca correctamente, es habitual utilizar medios externos para realizar pruebas independientes del disco principal.
- Arranque desde USB o CD de diagnóstico.
- Comprobación de detección de hardware.
- Pruebas de memoria RAM y almacenamiento.
- Acceso a herramientas sin depender del sistema instalado.
Este método permite determinar si el fallo es de hardware o del sistema operativo.
4.3. Modos de arranque y opciones avanzadas
Los sistemas operativos ofrecen diferentes modos de arranque que facilitan el diagnóstico de errores relacionados con controladores o configuraciones incorrectas.
- Modo seguro: arranque con servicios y drivers mínimos.
- Arranque selectivo: deshabilitación de servicios no esenciales.
- Opciones de recuperación: reparación del inicio.
- Selección de dispositivo de arranque desde BIOS/UEFI.
Estos modos permiten descartar problemas de software sin manipular hardware.
4.4. Fallos típicos detectados en el arranque
Durante esta fase es frecuente encontrar una serie de errores característicos que orientan rápidamente el diagnóstico.
- No boot device: disco no detectado o arranque mal configurado.
- Pantalla negra: problema de GPU, monitor o cable.
- Reinicios constantes: fuente, temperatura o RAM.
- Arranque muy lento: disco degradado o errores del sistema.
- Bloqueo antes del SO: posible fallo de hardware.
Identificar correctamente el tipo de fallo reduce drásticamente el tiempo de reparación.
5. Herramientas de diagnóstico de software
Las herramientas de diagnóstico de software permiten analizar el funcionamiento del sistema operativo y detectar problemas que afectan al rendimiento, estabilidad o arranque del equipo, aunque el hardware esté en buen estado. Su uso es fundamental para diferenciar fallos lógicos de fallos físicos.
5.1. Herramientas integradas en el sistema operativo
Los sistemas operativos modernos incorporan utilidades que permiten supervisar el estado del equipo sin necesidad de instalar software adicional.
- Administrador de tareas: uso de CPU, memoria, disco y red.
- Monitor de recursos: análisis detallado de procesos.
- Visor de eventos: registro de errores y advertencias.
- Gestión de dispositivos: controladores y conflictos de hardware.
Estas herramientas permiten detectar procesos anómalos, bloqueos recurrentes o dispositivos mal configurados.
5.2. Diagnóstico de arranque y estabilidad
Cuando el sistema arranca lentamente, se bloquea o se reinicia sin motivo aparente, es necesario analizar qué ocurre durante la carga del sistema.
- Programas que se ejecutan al inicio.
- Servicios innecesarios o defectuosos.
- Errores críticos registrados en el sistema.
- Conflictos entre controladores.
La revisión del arranque permite mejorar el rendimiento y localizar errores persistentes.
5.3. Comprobación de integridad del sistema
Algunos fallos están causados por archivos del sistema dañados o mal configurados. Existen herramientas específicas para verificar y reparar estos errores.
- Comprobación de archivos del sistema.
- Reparación automática de errores.
- Restauración del sistema a estados anteriores.
- Actualizaciones pendientes o fallidas.
Estas acciones pueden resolver problemas sin necesidad de reinstalar el sistema operativo.
5.4. Interpretación de síntomas y decisiones
El diagnóstico de software no consiste solo en ejecutar herramientas, sino en interpretar los síntomas para tomar decisiones adecuadas.
- Uso elevado de CPU/RAM: procesos en segundo plano o malware.
- Errores frecuentes: drivers incorrectos o software incompatible.
- Sistema lento: exceso de programas al inicio o disco degradado.
- Bloqueos aleatorios: conflictos de software o errores del sistema.
Una correcta interpretación evita sustituir hardware cuando el problema es puramente lógico.
6. Herramientas de comprobación y optimización de soportes de información
Los soportes de información (discos duros, SSD, memorias externas) son componentes críticos del sistema, ya que almacenan el sistema operativo y los datos del usuario. Su verificación periódica permite prevenir fallos, mejorar el rendimiento y evitar la pérdida de información.
6.1. Comprobación del estado de los dispositivos
Existen herramientas que permiten analizar el estado interno de los dispositivos de almacenamiento y detectar fallos antes de que se produzca una avería grave.
- SMART: monitoriza errores, temperatura y vida útil del disco.
- Detección de sectores defectuosos.
- Estado de salud en HDD y SSD.
- Alertas de fallo inminente.
Un aviso temprano permite realizar copias de seguridad antes de que el disco falle definitivamente.
6.2. Comprobación del sistema de archivos
Además del estado físico del disco, es necesario comprobar la integridad del sistema de archivos para evitar errores de lectura y escritura.
- Errores lógicos en el sistema de archivos.
- Archivos dañados o inaccesibles.
- Problemas tras apagados incorrectos.
- Unidades que no se montan correctamente.
Estas comprobaciones ayudan a mantener la estabilidad del sistema y la integridad de los datos.
6.3. Optimización del rendimiento
Una vez comprobado que el dispositivo funciona correctamente, pueden aplicarse tareas de optimización para mejorar el rendimiento del sistema.
- Desfragmentación en discos duros mecánicos.
- Optimización/TRIM en unidades SSD.
- Comprobación de velocidad de lectura y escritura.
- Limpieza de archivos temporales.
La optimización debe realizarse correctamente según el tipo de unidad para evitar daños.
6.4. Prevención de pérdida de datos
La mejor forma de proteger la información es aplicar medidas preventivas antes de que aparezca el fallo.
- Realización periódica de copias de seguridad.
- Uso de dispositivos externos o almacenamiento en red.
- Desconexión segura de unidades extraíbles.
- Sustitución preventiva de discos con mal estado SMART.
Un buen mantenimiento de los soportes de información evita la mayoría de incidencias graves.
Caso práctico global · Diagnóstico completo de un equipo
En este caso práctico se simula una incidencia real en un equipo informático. El objetivo es aplicar un procedimiento ordenado de verificación y testeo de componentes, utilizando herramientas de diagnóstico de hardware y software, e interpretando los resultados obtenidos.
Situación inicial
Un usuario trae un equipo de sobremesa al taller con los siguientes síntomas:
- El equipo enciende, pero a veces no muestra imagen.
- En otras ocasiones arranca, pero se reinicia de forma aleatoria.
- El arranque del sistema es muy lento.
- El usuario indica que el equipo se calienta más de lo habitual.
El equipo no ha sido manipulado recientemente y no se ha instalado nuevo hardware.
Material disponible
- Equipo informático averiado.
- Monitor, teclado y ratón funcionales.
- USB de arranque con herramientas de diagnóstico.
- Acceso a BIOS/UEFI.
- Herramientas básicas de desmontaje.
Fase 1 · Arranque y POST
Se enciende el equipo y se observa el comportamiento durante el arranque.
- En algunos arranques no aparece imagen.
- En otros, se muestran mensajes breves antes de reiniciarse.
Fase 2 · Diagnóstico de hardware
Se accede a la BIOS/UEFI y se revisan los valores principales.
- Temperatura de CPU elevada en reposo.
- La memoria RAM es detectada correctamente.
- El disco aparece, pero con advertencias.
Fase 3 · Verificación y testeo por componentes
Se realizan pruebas específicas de hardware:
- Test de CPU → temperaturas muy altas bajo carga.
- Test de RAM → sin errores.
- Revisión visual → exceso de polvo y pasta térmica seca.
Fase 4 · Testeo en el arranque
Tras la limpieza y mejora del sistema de refrigeración, el equipo arranca con mayor estabilidad, aunque el sistema sigue siendo lento.
Fase 5 · Diagnóstico de software
Desde el sistema operativo se detecta:
- Uso elevado del disco durante el arranque.
- Errores repetidos en el visor de eventos.
- Programas innecesarios configurados al inicio.
Fase 6 · Comprobación del almacenamiento
Se revisa el estado del disco duro mediante SMART:
- Advertencias de sectores defectuosos.
- Velocidad de lectura inferior a la normal.
Conclusión del diagnóstico
El problema principal del equipo estaba causado por un sobrecalentamiento del procesador debido a suciedad acumulada y pasta térmica deteriorada. Además, el disco duro presenta signos de fallo inminente, lo que explica el arranque lento del sistema.
- Acción correctiva: limpieza interna y mejora de refrigeración.
- Acción preventiva: copia de seguridad y sustitución del disco.
- Optimización del sistema operativo.
